|
Sergio Barbeira Blanco,
Santiago de Compostela, España.
Todavía
En este mundo, todavía hay gente valiente,
pero tan sólo todavía.
Todavía cantan los pájaros cada mañana.
Todavía puedo contemplar un atardecer
entre los malibúes de ayer.
Todavía siento el fotón de una persona
que me roza a lo lejos.
Todavía siento calor en el frío.
Conservo, todavía, alguna sonrisa perdida.
Espero, todavía, que alguien la encuentre.
Grito, todavía, a los que no me escuchan,
para que, todavía, permanezcan conectados.
Pero mantienen en pie, todavía,
las paredes que, todavía, no logré derrumbar.
Y lucho sin tregua, todavía,
en busca de una paz que, todavía, no ha llegado.
Y canto, todavía, una canción de mi juventud,
para que me recuerden, todavía, algunos nostálgicos.
Y veo que quedan por hacer, todavía,
muchas cosas que, todavía, no se han hecho.
Y yo no retiro, todavía, mi mano de hermano.
|